miércoles, 27 de abril de 2011

Capitulo 2 Soñe

Por que brillamos
Capitulo 2 Soñé


Bella estaba sentada en aquella mesa frente al enorme ventanal de la cafetería, se rompía la cabeza pensando una y otra vez a cerca de las decisiones que tenía que tomar, un enorme suspiro abandonó sus labios, sabía que el haberse encontrado con su antigua vida tan de cerca había creado una enorme brecha y ahora por más que no lo quisiera tenía que tomar la mejor decisión, si hubiera sido cosa de Rene ya estaba más que pensada su respuesta, pero esta vez tenía que salir a relucir la opinión de Charlie, esa que ella no se sentía capaz de rechazar.

Veía pasar a la gente y se imaginaba que era como ellos, simples desconocidos, que probablemente tenían un destino mucho mejor del que ella tenía, desde que llegó a Londres se había vuelto una mentirosa experta y por primera vez todas y cada una de esas mentiras le explotarían en la cara, era más que obvio que al aceptar aquella barbaridad, saldría en todos los periódicos y más aún en Londres, sobre todo por que aquella persona implicada era precisamente de aquel país, así que no solo sería noticia en Estados Unidos, sino también ahí, en su refugio y eso implicaba que se enterarán de la verdad aquellas personas a las que les había mentido.

--Bella??—aquella voz la saco de su trance, sintió una enorme paz al encontrarse con aquellos ojos verdes

--Hola— su saludo salió sin ánimos

--Te traje tu café… el que más te gusta… pecaminoso??, no es así??—Edward le dedico una hermosa sonrisa torcida, que extrañamente era parecida a la que él le dedicaba, su tormento personal, solo que en esta sonrisa, había sinceridad, paz y sobre todo ternura.

--Gracias—sonrió por instinto, este hombre le inspiraba tantas cosas sin saberlo.

--Me preguntaba si quizás…-- Edward no pudo continuar, ya que se vio interrumpido por el celular de Bella

--mmmm… lo siento—le dijo Bella haciéndole una seña de que tenía que contestar, Edward asintió y se alejo de aquella mesa.

--Si…-- solo el silenció reinaba en aquella llamada—Hola??—volvió a insistir para que le contestasen, un suspiro se escucho del otro lado – Perdón no escucho!!, quien es??—estaba decidida a colgar, cuando aquella voz la dejo completamente en shock

--Isabella…-- sus manos comenzaron a sudarle, las piernas le temblaban y estaba segura que si no estuviera sentada ya estuviera tirada en el piso de la impresión, ahora era ella la que no sabía como reaccionar, se hubiera esperado todo, menos que él, le llamará.

--Sigues ahí??, por favor no cuelgues, necesito…-- necesitaba?? Y cuando ella necesito, el donde estuvo??, tomo toda la sangre fría que le quedaba y con su mejor voz contesto

--Si… que necesitas—trato de que su voz se escuchará lo más fría posible

--Esto… mmm… necesito verte, estoy en Londres y me preguntaba si…-- que??, que demonios hacía él en Londres??—entenderé si no me quieres ver, pero no sabes las ganas que tengo de verte, extraño platicar contigo—trato de contener las lagrimas, esta era una maldita jugarreta del destino o es que acaso no se había burlado lo suficiente de ella para que ahora quisiera clavarle el puñal más hondo todavía??

--Lo lamento, pero no creo que sea correcto—apretó con su mano libre la servilleta que tenía junto a su vaso de café

--Por favor después de esto, no pienso volver a molestarte, es solo que quiero hablarte de algo, es por eso que he venido a Londres—respiro profundamente

--No puedo hacerlo, en Seattle me viste lo suficiente, no se exactamente que quieras hablar conmigo??—sentía unas ganas enormes de verlo, de fundirse en un abrazo, aquel abrazo que había añorado desde hace tanto tiempo

--Por favor…-- le rogó él al otro lado de la línea solo bastó con escuchar su voz rota para aceptar, sabía que aquel hombre era su karma, pero también era su amor, su primera vez en todas y cada una de las cosas en su vida…

--Esta bien, en donde te hospedas??—el sonrió ante la respuesta de Bella


Al bajar del taxi Bella sintió que la respiración le estaba fallando, sabía que no debía estar ahí, pero su torpe corazón la empujaba hacía aquel lugar, se retorció las manos con un enorme nerviosismo, tomo una gran bocanada de aire y camino con paso decidido por las puertas giratorias de aquel hotel, siguió su camino hacía los elevadores sumida en sus pensamientos y no mirando nada más que sus pies, se subió al elevador y oprimió el botón del piso 8, en cuanto las puertas se abrieron todo su ser comenzó a temblar, pensó que tal vez podía regresar, a final de cuentas el nunca se enteraría que si fue a su cita, pero nuevamente su instinto masoquista salió a flote y la hizo caminar por aquel corredor que la llevaría hacia él.

Llego a la habitación 824, la puerta era de madera color caoba y en el frente tenía los tres números en metal dorado que brillaba bajo la luz, las manos le sudaban más que nunca y se sentía desfallecer…

--Tranquila, solo venimos a ver que quiere—se repitió mentalmente, junto todo el valor del que era capaz y dio tres suaves golpes a aquella puerta.

Tras de ella apareció su tormento –Hola—susurró él, lo que menos quería era asustarla y que Bella terminará huyendo de su lado—pasa—se hizo a un lado para permitirle el paso, ella vacilante entro a aquella habitación, el corazón le retumbaba de una forma desenfrenada, tanto que sus oídos comenzaban a tronarle, al entrar se encontró con una pequeña estancia, que constaba de una pequeña salita de dos sillones individuales, una frente a otro y entre estos un sillón para dos personas, teniendo como centro una mesita decorativa.

--Quieres algo de tomar??—cerró los ojos un instante, aunque había estado en Seattle, no tuvo muchas oportunidades de escuchar aquella voz, se giro para encararlo.
--No… gracias—el con un gesto le indico que se sentará, pensó que lo ideal era sentarse en aquel sillón para dos personas, estaba segura que el se sentaría a su lado, pero inmediatamente desecho la idea y se sentó en un individual, el la siguió como en automático y se sentó frente a ella – Y bien… para que querías verme??—preguntó lo mas calmada posible.

El escrutinio de él la hizo sentir nerviosa, su mirada vago desde sus piernas, hasta pasar por sus caderas, sus pechos, su boca, para finalmente terminar en sus ojos – Esto… esto es muy difícil para mi Bella, pensé mil cosas antes de llamarte y hacerte venir, se que soy egoísta y no me merezco nada de tu parte, pero ahora que fuiste a Seattle me di cuenta que… te necesito—ella sintió como si le hubieran acertado un golpe en el estomago—se que no tengo derecho a pedirte nada pero…-- se levanto de aquel sillón y con pasos titubeantes camino hasta llegar a donde se encontraba ella, bajo lentamente hasta quedar de cuclillas frente a ella y le tomo las manos.

Bella sintió que le faltaba el aire, ahora más que nunca se encontraba asustada y muy aturdida—ya no se como hacer para olvidarme de ti, mi vida desde que te perdí no ha sido fácil y ya no se que hacer, me muero cada vez que pienso que has iniciado algo con alguien, que alguien más que no sea yo pueda estar ocupando tu corazón—al escuchar aquellas palabras sintió como bullía en su interior toda esa rabia que se había guardado por años y sin pensarlo aparto sus manos y se levanto bruscamente no importándole que lo tirará en el trayecto, el se impacto por su reacción y se incorporó de un salto.


--Como??... como??—tanta rabia sentía que las palabras se le atoraban en la garganta, tenía ganas de darle unos cuantos golpes, tal vez hacerle una lobotomía para que no volviera a repetir aquellas palabras que tanto daño le hacían, tomo una gran bocanada de aire y saco todo aquello que se había guardado durante mucho tiempo—Quien demonios te crees que eres?? Y sobre todo como te atreves a decirme todo esto, hace mucho que dejaste en claro quien era yo en tu vida y ahora vienes a decirme que me necesitas??, pero la pregunta es:  que es realmente lo que necesitas??, a la estupida que estuvo enamorada de ti toda su infancia y parte de su adolescencia??, a la ilusa que no hacía mas que creer todas y cada una de tus mentiras??, a la pobre tonta que destruiste el mismo día que se enteró que amabas a otra??, pues déjame te aclaro que aquella Isabella murió ese mismo día que le arrancaste el corazón y esta Isabella que tienes frente a ti ya no tiene nada para darte, así que ahórrate las palabras y regresa a donde perteneces—


Como por instinto se dejo caer a los pies de Bella y con una enorme fuerza se aferro a sus piernas – por favor!!, por lo que más quieras no me rechaces, se que hice mal y que no debí dejarte ir, pero ella me deslumbro y me envolvió de una forma tan hipnotizante que no era capaz de ver todo lo bueno que estaba dejando ir, tarde fue que desperté de su hechizo, por que cuando quise recuperarte tu simplemente ya te habías ido—el cuerpo de el se convulsionaba tenuemente y  pequeños sollozos salían de su boca, pero Bella no podía flaquear, esas palabras las había estado esperando hace dos años exactamente y en ese entonces le hubieran parecido la entrada al mismo cielo, pero ahora… ahora no hacían más que abrirle más la herida.


Tengo ganas de ser aire y me respires para siempre
Pues no tengo nada que perder…
Todo el tiempo estoy pensando en ti…
En el brillo del sol, en un rincón del cielo
Todo el tiempo estoy pensando en ti
En el eco del mar que retumbo en tus ojos de hiel…


--Por favor levántate y déjame ir, es lo mejor para todos, aunque no lo creas me mata verte así y es lo que menos quiero en estos momentos—el levanto la mirada, para encontrarse con aquellos ojos achocolatados que le recordaban todo lo que había perdido por idiota, se incorporo lentamente subiendo sus manos por las piernas de Bella, hasta posicionarse en su pequeña cintura, cerro sus ojos y dejo descansar su frente en la de ella, Bella por instinto cerro también sus ojos y aspiro aquel aroma tan conocido para ella y que aún la seguía haciendo estremecer – Probablemente aún sientes algo por mi—en ese mismo instante el tomo ventaja y estrello sus labios en los de ella, sentía nuevamente ese dulce calor recorrer su cuerpo, ese calor que estaba seguro era amor y no ese calor avasallante que sentía con la otra y que no era más que simple deseo carnal.


Solo para revivir y derretirme una vez más
Mirando tus ojos…
Tengo ganas de ser aire
Y me respires para siempre
Pues no tengo nada que perder…


Bella estaba impávida no sabía exactamente que hacer, su cabeza le gritaba desesperada que se separará de él, que no debía responder ante ese beso, pero su corazón y su cuerpo le pedían que continuará y que por un momento volviera a esa época en la que solo importaban ellos dos, así que su lado no racional gano y le permitió la entrada a su boca, ese beso era necesitado, hacia tanto tiempo que los dos se añoraban que necesitaban sentirse el uno al otro, sin pensarlo terminaron de acortar la distancia hasta quedar sus cuerpos completamente pegados, el apretándola por la cintura y ella tomándolo del cuello con tanta fuerza para que no se le escapara como en sus sueños.


Todo el tiempo estoy pensando en ti
En el brillo del sol, en un rincón del cielo
Todo el tiempo estoy pensando en ti
En el eco del mar que retumbo en tus ojos


Lentamente se separó de él y se permitió observarlo por unos minutos, encontró a aquel niño del que se enamoró y al que le entrego su corazón incondicionalmente, todos los sentimientos que tan celosamente guardo para si misma salieron de esa cajita de Pandora y se apoderaron de ella todos los miedos y las inseguridades que había dejado a su paso con su partida, dio un paso hacía atrás, mientras el intento capturarla nuevamente entre sus brazos, pero Bella no se lo permitió, soltó un enorme suspiro y colocó una de sus manos en la mejilla izquierda de él.

--No sabes cuantas noches soñé con un momento como este…-- cerró los ojos para tomar todo el valor que necesitaba, él sonrió entusiasmado pensando que por fin volvería a tenerla entre sus brazos, la voz de Bella lo saco de su pequeña burbuja—y no sabes cuantas veces pedí a dios que me dijeras que me amabas a mi y no a ella, pero desgraciadamente las cosas no sucedieron así, tu ya tienes una responsabilidad con ella no puedes simplemente evadirla y dejar todo a un lado, ya una vez lo hiciste y en el proceso me destrozaste de la peor manera, eso es algo que no le deseo a nadie, así que lo único que te puedo decir es que prefiero quedarme con mis sueños y a ti te dejo ir a donde perteneces, por que si lo pensamos bien, realmente nunca nos pertenecimos, probablemente nos empecinamos en pensar que así era, pero lo cierto es que tu ya perteneces a alguien más y yo… yo quiero ser de alguien a quien se le ilumine la mirada con solo verme, a alguien que este dispuesto a luchar por mi, pero sobre todo que sea yo la única a la que mire y a la que ame…-- soltó un enorme suspiro— y ya me di cuenta que ese por más que yo quiera no eres tu—quito su mano de su mejilla y dio dos pasos hacía atrás, en ese momento él se dio cuenta que la había perdido y ya no iba a haber poder humano o divino que se la devolviera.


--Pero si tu quisieras…-- no lo dejo terminar

--Precisamente es que yo no quiero, ya no quiero seguir sufriendo por ti, esta es nuestra despedida, te dejo libre y me libero de ti, comienza a vivir sin mi recuerdo que yo haré lo mismo, el último día que nos veamos será el día de tu boda, por que tengo que estar ahí, les desearé lo mejor y me iré tranquila sabiendo que serás feliz, cuídate mucho y por favor olvida esta visita que hiciste a Londres y mejor pensemos que este fue otro de nuestros maravillosos sueños, recuerda que te quiero y que siempre estarás aquí—dijo señalando su corazón, enormes lagrimas corrían por las mejillas de él, por un momento Bella quiso abrazarlo y consolarlo, pero cerro sus manos en puños y dio media vuelta, él ya no tenía nada más que decir, solo la dejaría marchar, dejaría marchar al amor de su vida, para ya no hacerle más daño…


Todo el tiempo estoy pensando en ti
En el brillo del sol y una mirada tuya
Soñé… si te soñé… si te soñé…
Una vez más…


Tomo la perilla de la puerta y la abrió lentamente, tomo una bocanada de aire antes de dejar salir esas palabras que le quemaban el alma, se giró para mirarlo sintiendo que era la ultima vez que veía aquellos ojos azules que tanto amaba..

--Hazla muy feliz por favor y nunca la hagas sufrir, recuerda que después de todo… es mi hermana…-- agacho la mirada y cerro la puerta tras de si, camino hacia el ascensor y pico el botón, una vez que se cerraron las puertas toda su fuerza la abandono y se desplomo en el suelo, se abrazo a si misma y dejo que todas las lagrimas que guardaba y aquel dolor que le oprimía el pecho salieran desbordantes, ahora si era definitivo, había perdido completamente a Isabella Swan…



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Hola a todas, de verdad espero que les este gustando, se que vamos empezando, y que probablemente este un poco revuelto en estos momentos, pero las cosas se van a ir aclarando, cada capitulo va a estar enfocado en una canción, estas las iré poniendo en el playlist, mil gracias por leer y sus comentarios que para mi son muy importantes, besos...

lunes, 25 de abril de 2011

Capitulo 1 Inicio

Los personajes le pertenecen a la gran Meyer, la historia es completamente mía y esta basada en la canción del grupo Bacilos - Por que brillamos, espero que les guste, un beso...

Por que brillamos
Capitulo 1 Inicio

El sonido del despertador era demasiado insistente como para que no hacerle caso, se arremolino en las sabanas, estaba demasiado cansada como para mover un solo dedo, pero aquel sonido era tan insistente que estaba pensando seriamente tomarlo entre sus manos y aventarlo lo más lejos posible, una posibilidad era echarlo por el balcón, pero eran demasiados pasos para su objetivo, así que tomo la almohada y se cubrió la cara con ella para que así el sonido fuera menor.

Por dios!!, tal parecía que todo se estaba confabulando en su contra, ahora su celular sonaba de fondo y por si fuera poco, con aquella melodía que bien conocía, Réquiem for a dream, si!! Era tétrica, pero era lo más cercano a esa vida que ya hacia un año que había olvidado, pero que cada que podía regresaba y con más fuerza que nunca, ahora si era oficial, tenía que pararse y contestar, sino ya sabía como se pondría su madre si no le contestaba, con toda la pereza del mundo se levanto de la cama y comenzó a buscar con la mirada su teléfono.

- Ahí estas!!—dijo entrecerrando los ojos, demasiado lejos, pensó…, en ese momento dejo de sonar, suspiro y volvió a tumbarse, pero por supuesto no iba a dejar de insistir, rodó los ojos y se levanto, apago con un manotazo el despertador y cogió el teléfono de su mesita, tomo aire y trato de sonar lo mas cordial posible.

- Hola mamá—dijo con un falso entusiasmo

- Vaya!!, hasta que contestas el maldito aparato, yo no entiendo para que tienes celular si nunca lo contestas—como siempre su madre reclamando

- Yo estoy muy bien mamá y tu??—dijo con algo de sarcasmo

- Isabella Marie Swan, si sabes con quien estas hablando verdad??—ahí vamos de nuevo

- Lo siento madre, es solo que estaba durmiendo—esa era sin duda Rene Swan la mujer que creía que todo giraba a su alrededor, aquella que creía que por el simple hecho de ser su madre le debía pleitesía y obediencia

- Esta bien por ahora no voy a decirte nada, por que necesito que cuanto antes vengas a casa—no, no, no, maldición!!!

-No creo que…-- ni siquiera la dejo terminar de hablar

-Nada de que no crees Isabella, hace 6 meses que no sabemos nada de ti, ya van dos veces que me dejas esperando y en esta ocasión no será así jovencita, así que el jueves te quiero aquí y mas te vale que vengas o me dejo de llamar Rene si no voy por ti y te traigo a rastras—por que la vida se ensañaba con ella de esa manera, por que no podía simplemente desaparecer y dejar de ser Isabella Marie Swan, hija del segundo hombre más rico de Seattle.

-Esta bien mamá, trataré de estar ahí el jueves—maldijo a todo y a todos, ahora que demonios quería Rene, que no le era suficiente con asfixiar a su padre, ahora quería hacer lo mismo con ella??

-No, no trataras, estarás aquí, así que ve haciendo los arreglos pertinentes, por cierto el avión de tu padre te estará esperando en el hangar de siempre a primera hora del Jueves y mandaré a un chofer a que te recoja en el apartamento—

-No hace falta yo puedo llegar al aeropuerto sola, no te preocupes madre ahí estaré—dio por terminada la llamada, ya sabía que no iba a haber un te quiero o un te extraño por parte de su madre, pero eso hacia ya mucho tiempo que no le dolía, es más lo veía hasta normal, sabía que a ella solo le importaba su estatus y lo que pensarán los demás.
Se paro frente al espejo y se observo detenidamente, ya no quedaba nada de aquella Isabella que salió hace un año de aquella casa, aquella que la tenía muerta en vida, sabía que por más que siguiera fingiendo, iba a llegar un momento en que todo se iría por la borda y terminaría siendo como su madre o su hermana y eso si que no se lo podía permitir, las amaba claro que las amaba por el simple hecho de ser su familia, pero no quería ser tan materialista como ellas, al que si extrañaba con todas sus fuerzas era a su padre, el siempre había querido lo mejor para ella, pero sabía que estaba más que dominado por su madre y que en todo terminaría estando de acuerdo con Rene, ese fue uno de los motivos que hizo que ella se replantease el seguir en esa casa, así que una noche, simplemente cogió sus cosas en una pequeña maleta y se fue, tenía la carrera de diseño de interiores terminada, por lo menos tenía con que defenderse, así que dejo todas aquellas cosas que eran de valores exuberantes y partió a la aventura.

Y ahora un año después aquí estaba, pero no era Isabella Swan, ahora simplemente era Bella Dowson, en cuanto llego a Londres supo que tenía que cambiar de apellido por que eso sería más una carga, que una ayuda y aunque trato de esconderse de sus padres, un día simplemente dieron con ella y la llevaron de vuelta a Seattle, acordó con ellos que estaría disponible en el momento que necesitaran de ella si la dejaban marchar a Londres nuevamente, Charlie su padre se lo concedió, pero le hizo prometer que en cuanto su madre llamará dejaría todo para reunirse con ellos y ese día había llegado, tenía que regresar y ver cuales eran los planes que tenía Rene para ella.

Frunció el seño, era oficial ya no podría dormir más, así que se fue directamente al baño, abrió las llaves de la tina para que comenzará a llenarse, se hundió en el agua y dejo su cabeza descansar en el borde de esta, cerro los ojos, ahora los recuerdos eran tan vividos, que volvió a sentirse una niña nuevamente corriendo por el jardín y seguida de aquel cachorro, en ese tiempo se sentía feliz y libre, junto a aquellos ojos azules, esos tiernos ojos que la siguieron por años y que simplemente un día tuvo que olvidar, se incorporo y salió de la tina, necesitaba dejar de pensar, eso era lo único que traía consigo Rene y sus llamadas.

En automático se vistió, sabía que no debía regresar a aquella época, había sido su primera ilusión y también había sido lo que le había roto el corazón, sabía que no necesitaba nada de eso, ahora era independiente y todo ese pasado había quedado atrás, esa niña que se enamoro perdidamente se había quedado en Seattle, encerrada en aquella habitación con todo lo demás, pero ahora tenía que volver y eso era lo que más le dolía de todo, los recuerdos…



Una vez vestida salió al balcón y comenzó a gritar hacia el balcón contiguo, sabía que Alice no había despertado aún y si a ella no la habían dejado dormir, pues su amiga tenía que hacerle compañía.

- Alice!!!—dio unos fuertes golpes en el barandal –Alice sal, despierta y asoma tu linda cabecita—

- Alice Brandon si no sales en este instante, llamaré a Jenaro para que habrá tu departamento y te sacaré a la fuerza—después de dos largos minutos se abrió la puerta del balcón y apareció una Alice con los cabellos completamente revueltos y los ojos entrecerrados.

- Bella??, que demonios te pasa son las 8 de la mañana y es D-OM-I-N-G-O, si entiendes que uno tiene que dormir verdad??—se veía muy cómica con su pantalón de ositos y sus pantuflas de garras

- Alice como puedes tener ese tipo de pantuflas en tu poder, tu la gran diseñadora, con ese tipo de ropa—se carcajeo Bella a todo pulmón

- Ríete mientras puedas Bella, me las ha regalado Emmett, que querías que se las aventará o que??, siendo regalo de mi hermanito tenía que conservarlas—dijo moviendo el pie de un lado a otro—ahora me puedes decir cual es la emergencia??

- Necesitamos un café URGENTE—Alice la miró concienzudamente

- No me digas que ha llamado la bruja del oeste??—Bella sonrió ante al apodo que Alice le había puesto a su madre

- Si, por eso te veo en el café en 10 minutos y apresúrate que no quiero estarte esperando— tomo sus llaves y su cartera y se dirigió al café.

Apenas abrió y el irresistible olor a café le inundó las fosas nasales – Bella, no pensé verte tan temprano por aquí—Emmett le sonreía mostrando todos y cada uno de sus dientes.

- Hola Emm y realmente serían buenos días si me dieras mi delicioso café—le dijo haciéndole un leve puchero

- Ed!!, capuchino pecaminoso para la dama—grito a todo pulmón, a Bella se le enrojecieron las mejillas con el grito de Emmett, pero más aún al ver a aquel chico tras la barra.

- Quien es??—pregunto Bella

- Edward Masen comenzó a trabajar ayer, esta aquí mientras encuentra otro trabajo, ya sabes la renta no espera—

- Y a que se dedica??—Emmett levanto las cejas sugerentemente

- No me digas que te gusta??—le dio un ligero empujoncito con el hombro

- Emmett no digas tonterías, solo es… curiosidad—aunque no sabía por que pero aquel desconocido había llamado su atención y sentía curiosidad por saber de él.

- Pues es actor o por lo menos esta intentando serlo, pero mientras encuentra una oportunidad esta ayudándome con el manejo de este café—Bella formo una pequeña “o” con su boca, nunca pensó que aquel hombre fuera actor, aunque ahora pensándolo bien, si, era del tipo de niño bonito que salía por televisión.

Mientras Edward hacía el café no podía apartar los ojos de aquella castaña, era realmente hermosa, pero aparto la mirada cuando Emmett la tomo en brazos y comenzó a darle pequeños besos alrededor del rostro, para finalmente soltarle uno en la boca.

Bella le daba ligeros golpes a Emmett para que la bajará—Basta Emm, cualquiera pensaría que estas interesado en mi—le dijo en un tono burlón

- Hieres mi corazón Bells, aunque eso quisieras tú, sabes que te quiero pequeña y nada me daría mas gusto que encontrarás a tu media naranja—Bella soltó un resoplido

- Si como no, eso no es para mi y basta de pensar que le estas dando celos a tu nuevo trabajador, el ni siquiera me ha mirado—

- Eso es lo que tu dices pequeña—dijo cerrándole un ojo

- Llegue!!—grito Alice desde la puerta

- Vaya!, los duendes nos atacan!!—grito Emmett eufórico, mientras Alice le entrecerraba los ojos. Cualquiera que los viera juntos pensaría que son todo menos hermanos, Alice tan pequeña y menuda con facciones delicadas y Emmett enorme como un ropero y con facciones un poco hoscas, pero realmente guapo, solo necesitabas verlos con detenimiento para encontrar sus rasgos tan parecidos, como esos pequeños hoyuelos que a los dos se les hacían cuando reían, o esos ojos azules tan intensos, pero llenos de una infinita ternura.

- Emmett Brandon!!, no te golpeo como te mereces, solo por que estoy muy cansada—Alice se desplomo en uno de los silloncitos que ocuparían ese día – Al parecer Bella decidió que hoy DOMINGO nos tendríamos que levantar temprano—

- Señorita su café—dijo Edward, Bella se giró y le sonrió

- Gracias y llámame Bella si!!—Edward le dedico una sonrisa torcida

- muy bien Bella, tu llámame Edward—Bella se sonrojo y tomo su mano, cuando la estrecharon los dos sintieron una especie de descarga eléctrica recorrer su cuerpos, ella bajo la mirada, Edward se despidió muy a su pesar y volvió al trabajo.

- ho por dios!!—Alice se llevo las manos a la boca—ese chico es tan hermoso, quien es??—Emmett rodó los ojos y las dejo a solas – Y te miraba de una manera que cualquiera pensaría que le gustas—dijo cerrándole un ojo a Bella.

- Alice no digas tonterías, aparte no es de él de quien quiero hablarte—la chica volvió a centrarse en Bella y su problema.

- Esta vez que te dijo??—Bella soltó un bufido

- Lo de siempre, es solo que ahora tengo que ir—se llevo las manos a la cara ante su frustración

- Pero no pudiste decirle que no—

- Alice como si a Rene se le pudiera decir que no, a parte ya van dos veces que no voy y esta vez me amenazo con venir por mi y yo se que lo va a cumplir, así que esta vez tengo que ir a como de lugar, el jueves estaré de regreso en mi peor pesadilla—Alice era la única persona que sabía realmente quien era Bella, solo basto con que se cruzaran en un  parque para que las dos supieran en seguida que serían las mejores amigas, tiempo después Bella tuvo que contarle la verdad que tan celosamente escondía y su amiga la había comprendido y ayudado a encontrar un mejor departamento, es por eso que ahora vivían en el mismo edificio, balcón con balcón…

- Y volverás…??—había cierto temor en la pregunta que Alice le había formulado

- Pero… claro Alice, sabes que esa vida no es para mi y así Rene se muera de la rabia regresaré a mi vida aburrida, normal y monótona—suspiró

- Y ya pensaste que harás cuando lo veas nuevamente—Bella se quedo pensativa unos instantes

- Hacer lo mismo que la ves anterior, portarme cordial y amable, sabes muy bien que hace años que guarde cualquier tipo de pensamientos amorosos hacia él—aunque ella se sentía atemorizada en el fondo, sobre todo por que toda su niñez y parte de su adolescencia la había pasado enamorada de aquel…

- Bella??—Alice la saco de sus pensamientos

- Si?—respondió

- Crees que en esta ocasión te pueda acompañar, así nos aseguramos de que regreses—a Bella se le formo una enorme sonrisa en los labios

- Si definitivamente eso ayudaría mucho—Bella la abrazó con todas sus fuerzas, sabía que su amiga le serviría para juntar aún más todas sus fuerzas para poder llegar a su destino.